Vierte las claras de huevo en el recipiente del batidor.
Agrega la cucharadita de cremor tártaro y comienza a batir.
Toma un recipiente de vidrio aparte y vierte las yemas de huevo.
Agrega el queso crema y comienza a batir a mano hasta lograr una completa incorporación de los ingredientes.
Agrega la sal, y continúa batiendo un poco más...
Luego toma la primera mezcla y viértela en el recipiente de la segunda mezcla.
Comienza a mezclar de manera envolvente hasta que ambas queden 100% incorporadas.
Toma la medida de una cuchara y comienza a colocar pequeñas bolas de mezcla en la bandeja del horno.
Al final, aplástalas un poco, ya que esa será la forma del pan.
Llévalos al horno por espacio de 25 - 30 minutos a una temperatura de 300° F (150° C).
Cuando adquieran un tono doradito, quiere decir que están ¡listos!
Combínalos o rellénalos con lo que prefieras...
Y ¡buen provecho!