Abre el coco con mucho cuidado.Importante: Mencioné el coco tailandés porque es mucho más dulce, sin emabrgo, puede ser el coco tropical o el que ustedes prefieran. Lo importante es que esté tiernito, porque así la carne es más blandita. Vierte el agua de coco en un recipiente.
Posteriormente, despega toda la carne / pulpa del coco y colócala en licuadora (preferiblemente de alta potencia), y evita que se te escapen restos de la corteza.
Ve agregando poco a poco el agua de coco en la licuadora que contiene toda la carne / pulpa para que vayas probando el espesor y puedas ir decidiendo de acuerdo a tu gusto.
Licúa hasta lograr una textura cremosa y luego vierte en un recipiente pequeño.
Si así lo deseas, agrega la cápsula de probióticos.
Mezcla con una cuchara que no sea de metal (preferiblemente de madera).
Cubre la mezcla con una tela (y una liga), llévala a un sitio oscuro, pero fresco, y déjala reposar por lo menos durante 24 horas.
También tienes la opción de llevar la mezcla directamente a la nevera luego de taparla.
¡Y a disfrutaaar!
Puedes acompañarlo con frutas, semillas, etc.